Prevención y los Seguros Médicos (realidad), Película Sabrina (ficción)

Hemos abordado ya el tema de los Seguros Médicos desde muchas ópticas.
Salvo excepciones, casi siempre con el enfoque centrado en lo que hacen o dejan de hacer las Aseguradoras al respecto.
Por encima, hemos tocado el tema de la responsabilidad de los clientes o potenciales clientes, de un Seguro Médico.
Básicamente, en lo que toca a lo que, ahora, se le conoce como Estilo de Vida.
Particularmente, en nuestros hábitos alimenticios y, en el cuidado que hacemos de nuestra propia SALUD.
Dichos hábitos alimenticios vienen condicionados, como hemos dicho, por distintos factores, a saber:
1.- El acelerado ritmo de vida,
2.- La oferta de alimentos procesados, rápidos en su preparación y, en su consumo,
3.- Desbalance nutricional, al dar preferencia a grasas y carbohidratos,
4.- Inestabilidad en horarios de ingesta de los alimentos.
A ello agregamos:
5.- El sedentarismo, es decir la ausencia de actividad física, ya no digamos de ejercicio en forma.
Como consecuencia de lo anterior:
6.- Nulo cuidado preventivo de nuestra salud, y
7.- Atención médica, sólo “cuando ya no soportamos el dolor” o, en casos de urgencia o emergencia.
Todo lo anterior, recae en la esfera de responsabilidad de nosotros mismos, como individuos.
Es decir, si la persona decide continuar en el círculo vicioso ya descrito o, por el contrario, a contracorriente, detener la inercia, primero y, después, iniciar un círculo virtuoso.
Revertir los malos hábitos alimenticos, frenar o atenuar la ingesta de alimentos procesados y dar preferencia a una alimentación más balanceada.
Por otro lado, acudir al médico de manera PREVENTIVA (al primer síntoma, dolor o aviso del cuerpo) o, de manera periódica, a una revisión de rutina.
Las Aseguradoras, ahora, están poniendo énfasis en este punto.
Cómo:
Extendiendo de diversas maneras, los Planes de Salud que manejan, ya no solo a los llamados gastos médicos MAYORES, (reparar o restablecer la SALUD), sino ahora, ofreciendo, Consultas de primer Contacto y servicio de Medicina Preventiva.
Básicamente, la mecánica es:
A).- A través de Coberturas Adicionales que se agregan a los Planes ya existentes (a petición de los clientes), o
B).- A través de Planes, exclusivamente, de Medicina Preventiva.
Algunas aseguradoras, están invirtiendo en la creación de Clínicas de primer nivel de atención médica.
Otras, lo están haciendo, a través de Convenios con hospitales y clínicas operados con terceros.
Es decir, se está extendiendo la infraestructura hospitalaria, pero, con un enfoque altamente PREVENTIVO.
Se trata de atender las causas o factores de riesgo de las enfermedades ANTES de que ocurran.
En un escenario menos optimista, de realizar una detección temprana de las enfermedades
De manera adicional (no menos relevante), con este enfoque, se espera revertir, en los próximos años, el alto índice de SINIESTRALIDAD de los Seguros de Gastos Médicos Mayores, que es uno de los principales factores que ENCARECEN el Costo de las respectivas Pólizas.
Es un camino que apenas inicia, pero del cual se esperan resultados halagüeños en el mediano y largo plazo.
¿Y tú, estarías dispuesto a cambiar?
¿A mudar tus hábitos de atención médica?
¿De un sistema correctivo a uno PREVENTIVO?

Sabrina (ficción)
Sabrina Fairchild es la hija del chofer de la acaudalada familia Larrabee. Thomas, padre de Sabrina, es de nacionalidad inglesa y trabaja en la residencia Larrabee hace más de veinte años. Oliver Larrabee, es el jefe (aunque ya retirado) del próspero emporio de empresas de su familia, y padre de sus dos hijos varones. Linus Larrabee, el hijo mayor, quien dirige el consorcio (en ausencia de su padre). David, el hijo menor, quien más bien, se dedica a disfrutar de su privilegiada posición económica. Maude Larrabee, es la esposa de Oliver y la madre de Linus y David.
Sabrina, ha pasado toda su infancia y parte de su juventud, viendo muy de cerca el ajetreo constante en la residencia de la familia Larrabee.
Ha acudido a casi todas las fiestas ofrecidas en la mansión (sin invitación de por medio) encaramada en las ramas de un árbol del jardín, desde donde, con vista privilegiada, ha constatado los ires y venires del matrimonio de Oliver y Maude, así como de sus dos hijos.
En secreto, Sabrina se ha enamorado de David, el parrandero y mujeriego hijo menor.
En su inocencia, se imagina que puede algún día, llegar a conquistar a David y rescatarlo de su vida libertina.
Desde luego David nunca la ha tomado en serio, amén de la diferencia de clases, porque solo la observa como la pequeña e infantil hija del chofer.
“…oh, eres tú, Sabrina…hola David… creí que había alguien por aquí…no, ya ves que no…”
Thomas, cuya condición de chofer no disminuye en un ápice su flema británica, se ha dado cuenta de la situación, y siempre le ha advertido a su hija que deje de soñar y hacerse vanas ilusiones.
“… anda, baja de ahí Sabrina…quién es esa joven… la que baila con David… la señorita Van Horn… Gretchen Van Horn… su padre es del Banco Nacional… detesto a las chicas que se ríen continuamente… detestas a todas las que mira David… Sabrina, no puedes pasarte la vida pensando en él… se razonable hijita, debes procurar olvidarlo…”
Como Sabrina no ha dado muestra alguna de poner en práctica los consejos de su padre y, ahora se encuentra en el tránsito de niña a mujer, Thomas ha tomado la difícil decisión de separarle de su lado, enviándole a estudiar alta cocina a Paris, Francia.
“… Sabrina… ¡no pretendas alcanzar la luna…!
Para ello, Thomas ha tenido que hacer valer su autoridad de padre y disponer de sus ahorros de toda una vida de trabajo.
Sabrina, desconsolada, no puede comprender la decisión de su padre y, peor aún, no se ha resignado a separarse de David, su príncipe azul.
“… La vida es como un automóvil… viajamos juntos, pero cada uno en el lugar que le corresponde… entre el asiento delantero y los posteriores hay un cristal que los separa… …”
La noche anterior a su partida (después de observar desde su árbol, la enésima fiesta) Sabrina toma la fatal de decisión de quitarse la vida (la vida que ha perdido todo sentido para ella ante la pérdida de sus dos grandes amores).
Se encierra en el garaje, pone en marcha todos los autos de la familia y comienza a aspirar el humo que se desprende.
Linus Larrabee que recorre toda la mansión en busca de su hermano David (ocupado en sus conquistas amorosas), llega de manera providencial a la cochera y rescata a Sabrina.
Entristecida, Sabrina se embarca al otro día a Paris, y pasará un largo, prolongado lapso de tiempo, antes de su retorno a casa.
Cuando ello ocurra, se habrá graduado en artes culinarias y convertido en una Chef de alta cocina francesa.
Pero, también, se habrá transformado en una exquisita, refinada y bella mujer.
La sorpresa de su metamorfosis será tal, que ni Thomas, su propio padre, la reconocerá.
Los hermanos Larrabee, Linus y David, tampoco.
“…El chofer debe ir con la vista fija en la carretera Sabrina… sólo de vez en cuando echa una mirada al retrovisor…si te fijarás más en él te parecería bastante simpático y… ¡muy humano…! … “
Pronto, la mansión Larrabee, habrá de sufrir las alteraciones a causa del “efecto Sabrina”.
“… Sabrina… ¡David está prometido! … Después de todo aún no está casado… pero Padre, si todo ha cambiado… ¿no te das cuenta?… Nada ha cambiado… él continúa siendo David Larrabee y… tú la hija de un chofer… no intentes alcanzar la luna… no, Padre… ¡la luna intenta alcanzarme a mí!’
Película estadounidense de 1954, ganadora del premio Óscar de la Academia: categoría de mejor vestuario, y nominada en seis categorías adicionales, entre otras, mejor director (Billy Wilder) y mejor actriz (Audrey Hepburn).
Dirige Billy Wilder. Actúan en los papeles principales: Audrey Hepburn, Humphrey Bogart, William Holden, Walter Hampden, John Williams, y Martha Hyer.

Acto de amor
En anteriores oportunidades hemos mencionado que la contratación de un seguro de vida, equivale a un acto de amor.
Primero: para contigo mismo, al reconocerte como ser humano sujeto a todos los riesgos que implica vivir la simple “vida diaria” y que la misma se vea perturbada por alguna eventualidad funesta.
Dicen, y dicen bien: “los accidentes no avisan, suceden”.
Segundo: para tus seres queridos y, en general, para las personas que dependen económicamente de ti, y a las cuales, de manera normal, tú vienes apoyando a cristalizar sus planes y proyectos. Para que, en tu ausencia, esos planes y proyectos no se trunquen.

Corolario
Ojalá tengas oportunidad de ver la película y te guste, como a mí.
Asimismo, espero que las notas de arriba te sean de utilidad.
Si es así, coméntame.
En casi contrario (se vale), también… coméntame.
Finalmente recuerda:
“¡Si eres de los que piensan: no puedo pagar un seguro de vida (o un Seguro de Protección y Ahorro); probablemente lo necesites más que aquellos que si pueden pagarlo!”
Apoyemos, reconozcamos y respetemos a nuestros médicos, enfermeras, laboratoristas, camilleros, operadores de ambulancias, personal de intendencia y a todo el gremio de la salud. Ellos trabajan en nuestro beneficio y contra el COVID-19.
29 / octubre / 2026
Gonzalo Guillermo Miguel Sandoval
Agente Profesional de Seguros
9991-929563



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