Contrato de Seguro, CG, (realidad), Película Una batalla tras otra (ficción)
- Gonzalo Guillermo Miguel Sandoval

- 30 abr
- 8 Min. de lectura
En una entrega anterior mencionamos los datos que debe contener nuestra Póliza de Seguro, ello de acuerdo a lo dispuesto en el artículo 20 de la Ley Sobre el Contrato de Seguro (LSCS).
Más adelante, en una entrega subsecuente, hacíamos la recomendación siguiente:
“…Ten cuidado: no creas todo lo que oyes, mejor aprende a escuchar; y mejor, aun, lee tu Contrato (Póliza y Condiciones Generales) …”.
Bien, en esta ocasión, vamos a profundizar en el tema.
Por lo regular, se piensa, una Póliza de Seguro consiste, únicamente, en el documento que nos entregan cuando hemos decidido asegurar nuestro patrimonio (auto, camión, casa, oficina, negocio, empresa, entre otros); o, cuando hemos decidido asegurar a nuestra familia o, a nosotros mismos, como personas (seguro de accidentes personales, seguro médico, seguro de vida).
En realidad, ese documento inicial que nos entregan, se refiere a lo que, en el medio, identificamos como “La Carátula de la Póliza”.
Hasta antes de la pandemia de Covid-19, casi todas las aseguradoras acostumbraban entregar esa Carátula de la Póliza, acompañada de un anexo (en forma de libro o manual), más extenso, en cuyo TEXTO se contenían “Las Condiciones Generales” (CG), es decir, el desglose a detalle, del Contrato de Seguro como tal.
La recomendación al cliente, consistía en leer y revisar dichas CG para, en sesión posterior, aclarar los comentarios o dudas que surgieran de dicha lectura.
Tengo que ser honesto y reconocer, en mi experiencia, pocas veces un cliente me convocó a una reunión con ese propósito.
La única recomendación que atendían (y no siempre), en el caso de las Pólizas de seguro de AUTOS, era llevar una copia de la misma, en la cajuelita o guantera de la unidad.
Desde luego, resulta entendible la poca inclinación a sumergirse en las profundidades de un texto amplio, pero, sobre todo, lleno de términos y tecnicismos poco accesibles para la mayoría de las personas.
Así, la mayor parte de las personas, se enteraban de contenido de las CG, hasta el momento de usar la Póliza a causa de un siniestro.
Hasta ese instante “descubrían” que su Seguro tenía Reglas para reclamar su cobertura o, que casi siempre, el cliente tiene una participación en el costo total de cualquier reclamación (Deducible y Coaseguro).
Entre otras cuestiones relevantes, también se enteraban, hasta ese momento, de que su Póliza tenía LIMITACIONES, es decir, que había ciertas reglas a cumplir para otorgar una Cobertura amparada o, de plano, que aquello ocurrido al cliente NO ESTABA CUBIERTO POR EL PLAN CONTRATADO.
Esos “descubrimientos” tardíos eran, por tanto, fuente de disgusto para el cliente, canalizados la mayoría de las veces, hacia la persona del agente de seguros, a quien imputaban falta de claridad (en el mejor de los casos) o, en situaciones extremas, el señalamiento de actuar con dolo o mala fe.
En mi caso, tuve que padecer todo ello y un poco más.
Así aprendí que es necesario insistir con el cliente en la importancia de REVISAR las Condiciones Generales de su Póliza y, desde luego, en atender sus comentarios o dudas.
Después de la pandemia, una de sus consecuencias prácticas, fue la extensión de la DIGITALIZACIÓN a casi todas las esferas de la vida diaria.
En el caso del mundo de los Seguros, ahora, la Póliza se entrega en un archivo PDF (o de otro tipo) y poco se usa ya la Póliza en papel.
Las Condiciones Generales (CG), por lo regular, figuran en dicho documento Digital, encriptadas en un Código QR.
Sin que ello signifique, en manera alguna, estar en contra del avance y ventajas de la tecnología, ahora, es mucho menos probable que las personas usuarias de un Seguro, se tomen la molestia de “abrir” las CG.
Entre otras cosas, alegando que “no saben cómo” o, que su teléfono “inteligente” no dispone de la funcionalidad requerida para dicho propósito.
Lo cierto, es que sigue siendo poco apetecible para el cliente, dedicar parte de su tiempo a revisar un texto largo y complicado.
Un Contrato, de cualquier clase, siempre va a resultar árido y, por tanto, nunca será motivo de gusto o regocijo.
Es lo que, antes, se conocía como “la letra chiquita” y que, por lo mismo, casi nadie leía.
Bien, todo este extendido preámbulo, es para darte una “fórmula”, que si bien, no te hará más divertida la lectura de tus Condiciones Generales, CG, si te hará manos pesada su revisión.
Por lo regular, el documento de Condiciones Generales, siempre se compone de, al menos, los siguientes apartados:
I.- Definiciones
II.- Objeto del seguro
III.- Cobertura básica y/o Coberturas adicionales
IV.- Riesgos y/o Bienes NO amparados (Exclusiones)
V.- Cláusulas Generales
VI.- Artículos citados (de leyes aplicables)
VII.- Registro
Todo lo anterior, viene especificado en el ÍNDICE que aparece al principio de las CG.
De tal suerte, mis sugerencias básicas serían:
1/a: Echar un vistazo a dicho Índice (nos da un panorama general),
2/a.- Revisar las “Definiciones”, son los términos que se utilizarán repetidamente a lo largo del documento. Por ejemplo, en un Seguro de Auto puedo identificar el significado de “Accidente Automovilístico”. En un Seguro Médico, la definición de “Accidente” o de “Enfermedad”. En un Seguro de Hogar, que se considera “Caso Fortuito”, que se considera un “Huracán”, y cuando aplica el término “Vientos Tempestuosos”,
3/a.- Para saber qué cubre mi Seguro, ir al apartado de “Cobertura Básica”,
4/a.- Si deseo conocer lo que NO CUBRE mi Seguro, revisar el apartado de “Riesgos y/o Bienes NO amparados”, o, el de “Exclusiones”,
5/a.- Si lo que me interesa saber es cuál es mi participación en cada reporte o reclamación que haga a la Aseguradora, ir a las “Cláusulas Generales” y revisar los conceptos “Deducible”, y “Coaseguro”,
6/a. Si deseo cerciorarme de los fundamentos legales de las CG, en general y en particular, acudir a la parte de “Artículos citados”,
7/a. Cuándo y ante qué autoridad gubernamental fueron REGISTRADAS las CG, lo puedo conocer en el apartado de “Registro”.
Parecen sugerencias simples y, en verdad, lo son.
El primer objetivo es conocer, en general, qué dicen las CG.
En base a ello, ir “saltando” a los temas de mi interés o a aquellos que me llamen a duda.
Así, voy anotando mis comentarios, observaciones, interrogantes.
Ese simple “paseo” por las CG, puede ser suficiente para convocar a mi Agente de Seguros, y destinar TIEMPO a conocer de su voz y experiencia, las posibles respuestas.
Finalmente, una ANTI- RECOMENDACIÓN:
Pretender leer las CG, desde el principio y en orden, como si fuera una novela, es el camino más corto al aburrimiento y abandono y, por ende, al desconocimiento de las mismas.
Y tú…
¿Has revisado las Condiciones Generales de tu Póliza?

Una batalla tras otra (One Battle After Another) (ficción)
Perfidia Beverly Hills (miembro femenino de un grupo guerrillero). Pat Calhoun (su compañero de lucha). Steven J. Lockhaw, militar al mando de un Centro de detención de migrantes. Charlene, es la hija de Perfidia y Pat.
Perfidia y Pat, se conocen por su pertenencia al grupo “el setenta y cinco francés”, una especie de guerrilla urbana, que se ha formado para luchar contra los abusos y arbitrariedades que se cometen en contra de los migrantes que cruzan la frontera en busca del “sueño americano”.
Un día, en medio de una de sus operaciones (para liberar un Centro de detención de migrantes), a Perfidia le corresponde someter al mando superior a cargo de dicho centro: Capitán Steven J. Lockhaw.
Perfidia no sólo cumple su cometido, además, le declara la guerra al “sistema” y, en lo personal, al Capitán Lockhaw, al que amenaza y denigra.
“…Vinimos a corregir tus errores desgraciado… ahora, te las verás conmigo… no me consideraron… por Dios, desdeñaron mi lucha…el mensaje es claro… ¡Fronteras, personas y elecciones libres, y basta de miedo!... “
Aunque el grupo actúa en la clandestinidad, Perfidia no es de las que se preocupe mucho por ocultar su identidad.
Como mujer afrodescendiente, acumula agravios sin fin, en contra del sistema que permite tal estado de cosas y ello, le hace realizar sus actividades dentro del grupo de forma, por demás, temeraria.
A la amenaza implícita del Capitán Lockhaw cuando le vaticina “te veré pronto”, ella responde de manera contundente:
“… No, si yo te encuentro antes a ti…”
El grupo revolucionario, extiende sus luchas a otros temas, como la criminalización del aborto y otras legislaciones que considera perniciosas.
Así, como si fuera “pago por evento”, primero avisa y luego asesta golpes letales, en contra de sus objetivos, ya sea instalaciones físicas o, personajes de la vida política (congresistas, concejales, entre otros).
Al correr de los años, la organización se sume en “una batalla, tras otra”, va dejando huellas visibles a su paso, y sus miembros, se van desgastando paulatina, pero constantemente.
Algunos, caen en medio del fragor de sus luchas violentas. Otros, son atrapados y encarcelados y, otros más, como Pat Calhoun (Bob), prefieren pasar al anonimato, realizando tareas de “planeación”, más que de “campo”.
Cuando Perfidia, queda embarazada, ella y Pat, aprovechan el período de gestación para bajar el ritmo de sus actividades.
Llega, por fin, una bebita a la que llaman Charlene (Willa).
Para Pat, ello significa una bendición, pero, también, una señal, de que ha llegado el momento de colgar el “uniforme”.
Sin embargo, Perfidia no está tan convencida como Pat, de que su futuro, ahora, se reduzca a cuidar y procurar a Charlene y, a disfrutar de la vida hogareña.
Así, un buen día, decide regresar a su actividad guerrillera, aun a costa de abandonar a Pat y, desde luego a Charlene.
Lo que ignora Perfidia, es que el Capitán Lockhaw, nunca se olvidó de la promesa que le hizo aquel día, en el Centro de detención de migrantes:
“… Te veré pronto…”.
Lockhaw (ya alcanzado el rango de coronel), no se imagina el giro que dará su existencia y, que le hará cambiar su “objeto del deseo”.
La vida de sigilo de Pat (ahora Bob) y Charlene (Willa), se verá trastocada por lo que hizo Perfidia, después de abandonarles. También, por lo que hará, ahora, Lockhaw.
Película estadounidense, ganadora del premio Oscar en la ceremonia 2026, en seis categorías: mejor película; mejor director; mejor actor de reparto; mejor guion adaptado; mejor casting; y, mejor montaje.
Dirige Paul Thomas Anderson. Actúan en los papeles principales: Leonardo Di Caprio, Teyana Taylor, Benicio del Toro, Sean Penn, Chase Infiniti, Regina Hall, y Alana Haim.

Acto de amor
En anteriores oportunidades hemos mencionado que la contratación de un seguro de vida, equivale a un acto de amor.
Primero: para contigo mismo, al reconocerte como ser humano sujeto a todos los riesgos que implica vivir la simple “vida diaria” y que la misma se vea perturbada por alguna eventualidad funesta.
Dicen, y dicen bien: “los accidentes no avisan, suceden”.
Segundo: para tus seres queridos y, en general, para las personas que dependen económicamente de ti, y a las cuales, de manera normal, tú vienes apoyando a cristalizar sus planes y proyectos. Para que, en tu ausencia, esos planes y proyectos no se trunquen.

Corolario
Ojalá tengas oportunidad de ver la película y te guste, como a mí.
Asimismo, espero que las notas de arriba te sean de utilidad.
Si es así, coméntame.
En casi contrario (se vale), también… coméntame.
Finalmente recuerda:
“¡Si eres de los que piensan: no puedo pagar un seguro de vida (o un Seguro de Protección y Ahorro); probablemente lo necesites más que aquellos que si pueden pagarlo!”
Apoyemos, reconozcamos y respetemos a nuestros médicos, enfermeras, laboratoristas, camilleros, operadores de ambulancias, personal de intendencia y a todo el gremio de la salud. Ellos trabajan en nuestro beneficio y contra el COVID-19.
28 / abril / 2026
Gonzalo Guillermo Miguel Sandoval
Agente Profesional de Seguros
9991-929563



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