La muerte y la doncella (Death and the Maiden)
- Gonzalo Guillermo Miguel Sandoval

- 30 mar
- 5 Min. de lectura
Paulina Escobar, activista política en su juventud, ahora pareja de Gerardo; Gerardo Escobar, de la misma manera, en su época juvenil, luchador en favor de las causas sociales; ahora, integrante del nuevo gobierno democrático; Dr. Roberto Miranda, aparece de pronto en el camino, de manera providencial, para ayudar a Gerardo, que ha quedado varado con su auto, en medio de la noche (ficción).
La mayoría de los países ubicados al sur del río Bravo, región que se conoce como América Latina, obtuvieron su independencia política de las Potencias Europeas, en el siglo XIX.
Lo anterior, después de largos años de cruentas batallas y, de pérdidas innumerables de vidas humanas.
En el siglo XX debieron avanzar a la consolidación de regímenes políticos basados en la democracia.
No obstante, divisiones internas, producto de los años de colonización y, por otro lado, el surgimiento de la potencia del norte, los Estados Unidos de América, les sumieron en largos períodos de dictaduras atroces.
En uno de esos países, se ubica la historia reseñada en La muerte y la doncella.
Aquí, tenemos a Gerardo Escobar, en el pasado, activista en contra de la Dictadura Militar y sus atrocidades. Ahora, en el presente, como parte integrante del nuevo gobierno democrático.
Por añadidura, encargado de revisar los crímenes de lesa humanidad cometidos por la junta militar precedente y, en su caso, llevar a juicio a los responsables.
Su compañera de vida y, antes, compañera de lucha, en los años turbulentos de la dictadura, Paulina, le espera inquieta en la casa que habitan en una campiña ubicada en las afueras de la ciudad capital.
Ha caído la noche y también una tormenta. En la casa no hay luz y tampoco sirve el teléfono.
En medio de la obscuridad, atisba a escuchar un vehículo acercándose, que no es el de su marido. Siguiendo una vieja rutina, heredada de sus años de activismo político, apaga las velas encendidas, corre las cortinas y alista la pistola que siempre tiene a la mano.
Cuando por fin aparca la unidad, su esposo se apea y escucha que le da las gracias al conductor.
Ya en la casa, comenta a su esposa, tuvo un percance con una de las llantas de su auto y, para su desgracia, la refacción también estaba inservible. Solo, hasta que lo auxilió este desconocido, fue que pudo continuar su camino.
Pasado el tiempo de las explicaciones, ambos se percatan de que el auto del desconocido se aproxima de nueva cuenta. Al llegar, baja la llanta y le dice a Gerardo:
“…tengo su neumático… se quedó en mi maletero…”
Paulina que había permanecido en el interior, escucha esa voz y es como si todo el pasado regresara de pronto, aventándole una bofetada de aire congelado.
Aquí comienza lo que será una larga noche, donde tres personas enfrentarán las consecuencias de sus actos antaño cometidos, y tendrán que comparecer, no ante autoridad o juez alguno, sino ante el tribunal de su propia conciencia.
Película franco-británica, estrenada en 1994, dirigida por Roman Polanski, y con las actuaciones estelares de Sigourney Weaver, Ben Kinsley y Stuart Wilson.
Fue nominada en los Premios Independent Spirit 1995 (premios precedentes a la entrega del Oscar), en la categoría de mejor director.

Seguro de Vida (realidad)
El contrato de seguro de vida es un contrato de adhesión y de buena fe.
Las aseguradoras, en términos generales, por virtud de este tipo de contrato se obligan a cubrir una indemnización a los beneficiarios señalados en la póliza respectiva, cuando ocurra la eventualidad del fallecimiento del asegurado.
Como todo contrato tiene sus propias particularidades técnicas y, desde luego, como reza el anuncio: “aplican restricciones”.
Este contrato se inscribe en el apartado de Contrato de Seguro sobre las Personas, en el Título III de la Ley Sobre el Contrato de Seguro (LSCS).
Al respecto, podemos leer en sus artículos 199 y 200, lo siguiente:
Artículo 199.- El seguro colectivo contra los accidentes dará al beneficiario un derecho propio contra la empresa aseguradora, desde que el accidente ocurra.
Debemos tener en cuenta, en esta modalidad de Seguro, el Contratante (quien paga la contraprestación a la Aseguradora) es la propia Colectividad, considerada como una Persona Jurídica.
Por otro lado, están los Asegurados (a quienes se protege, de manera personal, como integrantes de la Colectividad).
Por último, tenemos a los Beneficiarios, designados de manera individual por cada uno de los Asegurados.
De esta forma, el artículo aquí reseñado, precisa que es ante ese Beneficiario que la Aseguradora debe corresponder con la indemnización pactada para el caso de muerte consecuencial del Asegurado.
Artículo 200.- En el seguro contra los accidentes y salvo el caso en que se haya estipulado expresamente que la prestación convenida se cubra en forma de renta, deberá pagarse en forma de capital, siempre que el accidente cause al asegurado una disminución en su capacidad para el trabajo que deba estimarse como permanente.
El seguro de accidentes tiene como primer propósito, apoyar al asegurado a recuperar su SALUD, cuando como consecuencia, se haya menoscabado (incapacidad temporal).
En segundo término, a enfrentar el largo plazo, cuando a consecuencia del accidente, haya secuelas que determinen una INCAPACIDAD FÍSICA (cuando esta sea de carácter permanente).
Así, en este tipo de Seguro se convienen cantidades indemnizatorias que, por lo regular, se entregan en una sola exhibición (en forma de capital). Por excepción, se pueden entregar de manera fraccionada (en forma de rentas), si así se pactó en el contrato de Seguro.
Parece algo complicado, pero si lo hablas antes con tu agente de seguros, él aclarará todas tus dudas.

Acto de amor
En anteriores oportunidades hemos mencionado que la contratación de un seguro de vida, equivale a un acto de amor.
Primero: para contigo mismo, al reconocerte como ser humano sujeto a todos los riesgos que implica vivir la simple “vida diaria” y que la misma se vea perturbada por alguna eventualidad funesta.
Dicen, y dicen bien: “los accidentes no avisan, suceden”.
Segundo: para tus seres queridos y, en general, para las personas que dependen económicamente de ti, y a las cuales, de manera normal, tu vienes apoyando a cristalizar sus planes y proyectos. Para que, en tu ausencia, esos planes y proyectos no se trunquen.

Corolario
Ojalá tengas oportunidad de ver la película y te guste, como a mí.
Asimismo, espero que las notas de arriba te sean de utilidad.
Si es así, coméntame.
En casi contrario (se vale), también… coméntame.
Finalmente recuerda:
“¡Si eres de los que piensan: no puedo pagar un seguro de vida (o un Seguro de Protección y Ahorro); probablemente lo necesites más que aquellos que si pueden pagarlo!”
Apoyemos, reconozcamos y respetemos a nuestros médicos, enfermeras, laboratoristas, camilleros, operadores de ambulancias, personal de intendencia y a todo el gremio de la salud. Ellos trabajan en nuestro beneficio y contra el COVID-19.
28 / marzo / 2025
Gonzalo Guillermo Miguel Sandoval
Agente Profesional de Seguros
Consultor Fiscal
9991-929563






Comentarios