La señora Harris va a Paris (Mrs. Harris Goes to Paris)
- Gonzalo Guillermo Miguel Sandoval

- 29 ago 2024
- 5 Min. de lectura
Ada Harris, viuda de la segunda guerra mundial; Eddie, el esposo ausente; Violet y Archie, sus dos grandes amigos; Claudine Colbert, la gerente inflexible; Christian Dior, precursor de la gran moda parisina; Marqués de Chassagne, el hombre amable de Paris (ficción).
Ada Harris, vive en Londres.
Son mediados de los años cincuenta, las postrimerías de la segunda guerra mundial.
Mientras espera noticias acerca del regreso de su esposo Eddie, enlistado en el ejército, se gana la vida haciendo trabajos de limpieza.
Su clientela es amplia y de diversa categoría. Algunos jóvenes y ambiciosos; otros emprendedores y muy trabajadores; por excepción, gente acomodada y muy especial. Todos le confían las llaves de sus casas, de las que permanecen ausentes casi todo el día.
Lo hacen, porque saben de su gran responsabilidad, dedicación y detalle en sus encomiendas; por su discreción, pero, sobre todo, por su honradez a carta cabal.
En esa rutina diaria, Ada espera con fervor al cartero, pensando que cualquier día, puede traerle la buena nueva del regreso (ahora sí) de su amado esposo, al que tiene mucho tiempo de no ver.
Sus grandes amigos Violet y Archie, presienten que el marido ya no regresará a casa, y tratan de preparar a Ada para cuando llegue la trágica confirmación (sea de su muerte, sea de su desaparición).
Una de las clientas de Ada es Lady Dant, quien siempre se encarga de presumir ante ella, su gran guardarropa, con prendas de alta costura, entre ellas de la marca Dior. Un día Ada le pregunta si cree que ella algún día podría encargar un vestido así. Lady Dant se carcajea ante tal ocurrencia.
En sus ratos libres Ada gusta de los juegos de azar y de la lotería; así, el destino le sonríe y gana la lotería. Sin embargo, no le dura mucho el gusto, ya que decide apostarlo todo a un perro, en una carrera de galgos, a pesar de que su amigo Archie (quien trabaja de boletero en el galgódromo) le insiste para que desista.
Al fin, llega la noticia fatal: se confirma la muerte de su esposo; Ada, triste, acepta la cruda realidad y procede al luto.
La vida continúa y un día están a punto de desalojarla de la pequeña vivienda que renta por falta de pago. Archie, llega justo a tiempo y le entrega un grueso fajo de billetes, confesándole que el día de la apuesta, él, sin avisarle, decidió apostar (en su nombre) una parte de su dinero, a otro galgo (el que, finalmente ganó).
Ahora la señora Harris puede permanecer en su vivienda, pero, al mismo tiempo decide ir a Paris, pues ha tomado la decisión de hacerse un vestido, a su medida, en la prestigiosa casa de moda Dior.
Allá, en Paris, le espera Claudine Colbert, la gerente inflexible de Christian Dior, quien le hará pasar por toda clase de humillaciones.
En esa urbe, Paris, la ciudad de la luz, Ada enfrentará otras vicisitudes antes de lograr su cometido.
“... No hay nada malo en soñar Ada…tú eres una soñadora… eres una limpiadora que sueñas con el vestido más bonito del mundo”
Película estrenada en 2022, dirigida por Anthony Fabian, con las actuaciones principales de Lesley Manville; Isabelle Huppert; Jason Isaacs; Lambert Wilson; Alba Bautista; Lucas Bravo; Christian McKay, y Anna Chancellor.
Nominada a los Premios Oscar, en la categoría: mejor Diseño de vestuario; Nominada a los Globos de Oro, en la categoría de Mejor Actriz de comedia o musical (Lesley Manville): y Ganadora del British Independent Film Awards, en la categoría de mejor Diseño de vestuario

Seguro de Vida (realidad)
El contrato de seguro de vida es un contrato de adhesión y de buena fe.
Las aseguradoras, en términos generales, por virtud de este tipo de contrato se obligan a cubrir una indemnización a los beneficiarios señalados en la póliza respectiva, cuando ocurra la eventualidad del fallecimiento del asegurado.
Como todo contrato tiene sus propias particularidades técnicas y, desde luego, como reza el anuncio: “aplican restricciones”.
Este contrato se inscribe en el apartado de Contrato de Seguro sobre las Personas, en el Título III de la Ley Sobre el Contrato de Seguro (LSCS).
Al respecto, podemos leer en sus artículos 185 y 186, lo siguiente:
Artículo 185.- Si el derecho del seguro se atribuye conjuntamente como beneficiarios, a los descendientes que sucedan al asegurado y al cónyuge que sobreviva, se atribuirá una mitad a éste y la otra a los primeros según su derecho de sucesión.
Como en la entrega anterior, insistimos, en la mayoría de las ocasiones, los beneficiarios, incluido el cónyuge, son designados desde la propia solicitud de seguro, de manera nominal, esto es, anotando su nombre o nombres, así como sus apellidos.
En tal virtud, lo asentado en este artículo, prevalecerá sólo en caso contrario a lo mencionado.
Artículo 186.- Cuando herederos diversos a los que alude el artículo anterior, fueren designados como beneficiarios, tendrán derecho al seguro según su derecho de sucesión.
Esta disposición y la del artículo anterior se aplicarán siempre que el asegurado no haya establecido la forma de distribución del seguro.
Este precepto sigue la misma línea que el artículo anterior.
Su segundo párrafo es nítido: las reglas del Derecho Sucesorio serán aplicables, únicamente, para el caso de ausencia de designación nominal de los Beneficiarios.
Parece algo complicado, pero si lo hablas antes con tu agente de seguros, él aclarará todas tus dudas.

Acto de amor
En anteriores oportunidades hemos mencionado que la contratación de un seguro de vida, equivale a un acto de amor.
Primero: para contigo mismo, al reconocerte como ser humano sujeto a todos los riesgos que implica vivir la simple “vida diaria” y que la misma se vea perturbada por alguna eventualidad funesta.
Dicen, y dicen bien: “los accidentes no avisan, suceden”.
Segundo: para tus seres queridos y, en general, para las personas que dependen económicamente de ti, y a las cuales, de manera normal, tu vienes apoyando a cristalizar sus planes y proyectos. Para que, en tu ausencia, esos planes y proyectos no se trunquen.

Corolario
Ojalá tengas oportunidad de ver la película y te guste, como a mí.
Asimismo, espero que las notas de arriba te sean de utilidad.
Si es así, coméntame.
En casi contrario (se vale), también… coméntame.
Finalmente recuerda:
“¡Si eres de los que piensan: no puedo pagar un seguro de vida (o un Seguro de Protección y Ahorro); probablemente lo necesites más que aquellos que si pueden pagarlo!”
Apoyemos, reconozcamos y respetemos a nuestros médicos, enfermeras, laboratoristas, camilleros, operadores de ambulancias, personal de intendencia y a todo el gremio de la salud. Ellos trabajan en nuestro beneficio y contra el COVID-19.
28 / agosto / 2024
Gonzalo Guillermo Miguel Sandoval
Agente Profesional de Seguros
Consultor Fiscal
9991-929563






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